¿ Cual es el punto ?

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿Cuál es el punto? Esa pregunta me vino a la mente mientras observaba al perro de mi nieto buscar y traerme una pelota una y otra vez.

¿Cuál es el punto? Eso es lo que el autor de Eclesiastés preguntó mientras pensaba en el monótono ciclo que observaba en la naturaleza y en la vida: las mismas cosas sucediendo año tras año, generación tras generación.

¿Cuál es el punto? Eso es lo que un hombre de negocios jubilado preguntaba, en efecto, cuando me dijo que prefería morir que vivir más tiempo. Había visto y hecho todo lo que había querido. Había llegado a un momento en que la vida le daba más dolor que placer.

¿Cuál es el punto? He aquí el punto. Unos cuantos años antes de que muriera un amigo mío dijo: «La vida es una experiencia maravillosa. Es magnífico ver que Dios mantiene la naturaleza funcionando en su patrón. Es maravilloso saber que estamos aquí para amar a Dios por encima de todas las cosas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Es consolador creer que todos nuestros pecados están perdonados por lo que Cristo hizo en la cruz. Y es emocionante pensar en la eternidad que Dios tiene para nosotros. Ciertamente que es fantástico estar vivo.»

La vida puede ser deprimente cuando se deja a Dios afuera. pero ¡qué emocionante es cuando Él está en el centro de la misma!

Dios dijo eso

viernes, 4 de septiembre de 2009

Cuando mi nieto Jacob, de 8 años de edad, me visitó en el hospital, diseñó su propia tarjeta para desearme recuperación. Era un papel tieso y blanco, tamaño 81/2 x 11 pulgadas, doblado por la mitad. En el frente escribió: "Espero que pronto te sientas bien." Por dentro, en grandes letras de molde, había este mensaje:

Estaré contigo adondequiera que vayas.

No había pasaje bíblico de referencia, por lo que Jacob agregó estas palabras: "Dios dijo eso." Él quería estar seguro de que yo no esperaba que él estuviera a mi lado durante toda mi estancia en el hospital.

Esa nota adicional comunicó una verdad no intencionada y más profunda que produjo una sonrisa en mi rostro y trajo consuelo a mi corazón. El hospital puede ser un lugar solitario. Es un mundo de caras no conocidas, procedimientos médicos que se hacen por primera vez y diagnósticos inciertos. Pero es justo en ese marco adonde Dios puede aquietar un corazón ansioso y dar la seguridad de que Él irá con nosotros por todos los pasillos, todas las puertas nuevas, hacia cualquier futuro desconocido. . . sí, incluso por "el valle de la sombra de muerte" (Salmo 23:4).

Tal vez hayas tenido un revés o hayas sufrido una pérdida inesperada. Tu futuro es desconocido. Al confiar en Jesús como Salvador y Señor puedes estar seguro de esto: Él irá contigo adondequiera que vayas. Lo puedes creer. Dios dijo eso. -DJD
. . . tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. -Salmo 23:4.

. . . no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. -Josué 1:9





Juego de niños

Después que una tormenta sorpresa cubriera de nieve el Medio Oriente, una foto del periódico mostró a cuatro hombres armados sonriendo mientras construían un muñeco de nieve fuera de las maltrechas murallas de un cuartel general militar. El clima invernal también hizo que se cancelara una protesta y se retrasara un debate sobre asuntos parlamentarios de mucha importancia. Se vieron jugando en la nieve hombres con túnicas largas y mujeres con vestidos negros tradicionales y pañuelos en la cabeza. Hay algo en la nieve que saca el niño que hay en todos nosotros.

Y hay algo en el evangelio que nos llama a abandonar nuestras profundas hostilidades y sentimientos de importancia propia en favor de una humildad y una fe infantiles. Cuando a Jesús le preguntaron: "¿Quién es, entonces, el mayor en el reino de los cielos?" (Mateo 18:1), llamó a un niño pequeño para que se le acercara y dijo: "Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" (v.3).

Se ha dicho que la edad disminuye nuestra imaginación, esperanzas y posibilidades. Mientras más envejecemos, más fácilmente decimos: "Eso nunca podría suceder." Pero en la mente de un niño, Dios puede hacer cualquier cosa. Una fe infantil maravillada y con confianza en Dios abre la puerta del reino de los cielos. -DCM

La fe brilla más en un corazón que es como el de un niño.
. . si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. -Mateo 18:3