
- No vale la pena, me encontrarán de todas maneras. Están muy cerca de mí.
- Sí, encontrarán a alguién aquí, pero ve con esta gente a un lugar seguro. Yo tomaré tu documentación -le dijo la viuda.
La mujer judía entendió el plan: la GESTAPO pensaría que ella era una prófuga judía.
-¿Por qué haces esto?
- Es lo menos que puedo hacer. Cristo ya ha hecho esto y más por mí -respondió la viuda.
Efectivamente, la viuda fue apresada en lugar de la muchacha judía y en el transcurso de seis meses murió en un campo de concentración.
La joven judía pudo eludir a la GESTAPO, pero no olvidó jamás lo que la mujer hizo por ella. El sacrificio personal es el testimonio más poderoso y la mayor herencia que una persona puede recibir.
Juan 3:16
Porque de tal manera amo Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.