Haz el intento

sábado, 27 de junio de 2009

Atreverse a enfrentar grandes retos no es tan malo después de todo son esos momentos los que nos permiten conseguir las oportunidades tan preciadas para los momentos mas oportunos de nuestras vidas, hacer el intento es decirle a los demás y a nosotros mismos que somos mas capaces de lo que creemos y que ciertamente lo podemos en gran manera lograr.

Como anécdota la semana pasada estuve haciendo realidad un sueño como es el practicar el bowling, desde hace algunos años lo he querido hacer mi deporte favorito (a lo mejor a estas alturas vaya a las olimpiadas, ja,ja), lo cierto del caso es que se dio la oportunidad y asistí al bowling guaraguao de Puerto La Cruz y lo que nunca me espere, estaban nada mas y nada menos que los campeones nacionales e internacionales en esta disciplina que pertenecen a Venezuela y mas concreto al Edo Anzoategui.

Ahora bien lo importante es que me atreví y mayor emoción cuando comencé a luchar por lo que deseo, usted también puede, no le tema al caerse o fallar, ello no es mas que la preparación para llegar lo mas lejos posible en su carrera, atrévase a fallar pero también a levantarse y continuar adelante a pesar de los errores que usted pueda cometer, viva la emoción de hacer algo diferente y algo que durante mucho tiempo tal vez ha deseado, no lo deje para el olvido ni ahogue sus penas en lagrimas que de alguna u otra manera se pudieron ahorrar.

Haz el intento de hacer lo que haz querido hacer, no te preocupes por los que están en derredor y por las criticas que podrás recibir.

Los grandes hombres que han triunfado a lo largo de la historia decidieron salir adelante por encima y por sobre cualquiera de las circunstancias que pudieron haber encarado en las olas entespestivas de la profunda mar y de las situaciones adversas que pudieron ahogar sus vidas, pero lo mas importante es que lo intentaron de día y de noche, con fuerzas y sin ellas, con deseo o con ganas de llorar o de rendirse, hacer el intento y los subsiguientes que sean necesarios es la mejor y mayor muestra de perseverancia y además es un indicativo que estas acortando la meta y por lo tanto el objetivo esta mucho mas cerca del día anterior.

Hacer el intento es mostrar el carácter que se ha forjado en el intelecto y en el alma de los hombres que hemos decidido no conformarnos al presente sino mirar hacia el futuro con mas y mayor optimismo y plenamente con vencidos que la lucha por llegar a la meta ha comenzado y terminara dependiendo del corazón que coloquemos en ello. No se rinda que apenas esta comenzando la carrera hacia el éxito, tome todo su arsenal y continúe una y otra vez mas, solo la constancia le permitió a la humanidad contar con grandes almas que luego de miles de intentos y oportunidades consiguieron aquel "imposible" por el que luchaban, ciertamente no fue de la noche a la mañana, pero en su momento de que fue, lo fue.

Sigue adelante y no te rindas, recuerda que si te rindes pierdes, el mayor de los éxitos para ti.



El Señor atendió a la súplica de los israelitas y les concedió la victoria sobre los cananeos, a los que destruyeron por completo, junto con sus ciudades.Numeros 21:3

¡No tengas miedo ni te acobardes! Toma contigo a todo el ejército, y ataquen la ciudad de Hai. Yo les daré la victoria sobre su rey y su ejército; se apropiarán de su ciudad y de todo el territorio que la rodea.Josue 8:1






Cimientos

jueves, 25 de junio de 2009

La torre más alta del mundo está en Toronto, Canadá. El primer observatorio se encuentra a 340 metros de altura y el segundo a 545 metros. Las fotografías y los centros de información dentro de la misma torre ayudan a los visitantes a comprender la magnitud del proyecto. Se removieron sesenta y dos toneladas de tierra a una profundidad de quince metros para poder echar los cimientos de este rascacielos.

Desde 1972 hasta 1974, trabajaron en la torre tres mil obreros. Protegidos con sogas de seguridad, algunos operarios colgaban del exterior de la gigantesca construcción para poner los toques finales. Es digno de destacar que ni un solo trabajador sufrió accidentes o murió en la realización de esta construcción.

Actualmente, un veloz ascensor transporta a los visitantes hasta arriba desde donde pueden disfrutar de una asombrosa vista panorámica de la ciudad y los alrededores. Muchos comentan: "Valió la pena el costo, el tiempo y el esfuerzo empleados en la construcción de la Torre CN".

Nosotros también necesitamos un sólido fundamento para encarar a diario la vida. Al orar y dedicar tiempo para estar con nuestro Padre celestial, fortalecemos nuestros "cimientos espirituales", nuestra base de sustentación en la vida. Vemos mucho mejor si nos elevamos al punto de vista de Dios, y no nos sentimos abrumados por las cosas que se presentan en nuestro camino. Cuando sentimos que estamos en el aire, apenas agarrados de la cornisa, podemos alentarnos al saber que Él nos sostiene. Su cimiento es fuerte y seguro, y jamás va a agrietarse o derrumbarse.

Tomado del libro: En el jardín con Dios

Mateo 7:25
Descendió lluvia, y vinieron ríos, y, soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.





Sigue Corriendo

miércoles, 24 de junio de 2009

Tal vez hayas escuchado la historia de John Stephen Akhwari, el corredor de maratones de Tanzania que quedó en último lugar en las Olimpíadas de 1986 en México. Ningún corredor que ha terminado en último lugar ha quedado tan atrás.

Se lesionó mientras viajaba y entró al estadio cojeando con la pierna ensangrentada y vendada. Había pasado más de una hora desde que el resto de los corredores terminó la carrera. Sólo quedaban unos cuantos espectadores en las gradas cuando Akhwari terminó de cruzar la meta.

Cuando le preguntaron por qué siguió corriendo a pesar del dolor, Akhwari contestó: «Mi país no me envió a México a iniciar la carrera. Me envió a terminarla.»

La actitud de este atleta debe ser la nuestra a medida que envejecemos. Tenemos «una
carrera por delante» (Hebreos 12:1), y hemos de seguir corriendo hasta que lleguemos a la meta final.

Nadie es demasiado viejo para servir a Dios. Debemos seguir creciendo, madurando y sirviendo hasta el final de nuestros días. Desperdiciar nuestros últimos años es robar a la Iglesia los dones selectos que Dios nos ha dado para compartir. Hay un servicio que prestar. Todavía hay mucho que hacer.

Así que sigamos corriendo «con paciencia». Terminemos la carrera. . . con firmeza. --David Roper
Hebreos 12:1.
. . . corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.