Paseo Dominical

sábado, 25 de abril de 2009

¿Cuándo fue la última vez que salió un domingo a dar un paseo en auto?

Esta no es una actividad muy popular en estos días, pero lo era cuando yo era joven. Y era la actividad favorita de los Raimey, unos maravillosos vecinos que tuve cuando era niño.

El señor Raimey decía: "¡Todo el mundo arriba! Vamos, súbanse al auto y vamos a dar una vuelta", mientras reunía a su familia y ocasionalmente a un niño vecino como yo que estaba jugando al lado de su casa. Y nos íbamos. Vivíamos en Circleville, Ohio, y nuestros paseos dominicales nos llevaban a lugares exóticos como Lanchaste, Chillicithe, y hasta Columbus. Era una gran aventura para nosotros.

El Sr. Raimey guiaba por caminos de tierra y carreteras que pasaban a través de granjas y campos de Ohio. Nunca estábamos seguros de lo que veríamos.

Esos paseos dominicales eran entretenidos. Si teníamos suerte, y encontrábamos alguna tiendita en el camino, el señor Raimey se detenía, y todos nos bajábamos.

El señor Raimey y su esposa nos compraban una Coca Cola o un helado a cada uno. Era una manera maravillosa de pasar la tarde.

Pero para decirle la verdad, a través de los años he encontrado a mucha gente que trata la vida como un paseo dominical. Parece que dijeran: "Salgamos a ver a dónde llegamos".

Están dispuestos a dejar que la vida los lleve a donde quiera. No soy científico, pero he notado que la fuerza de gravedad suele llevar todo hacia abajo. Y sin planificación ni dirección, la vida de una persona puede hacer lo mismo.

Maxwell, J. C. 2003; 2003. El mapa para alcanzar el éxito . Thomas Nelson, Inc.

Su vida no puede estar a la deriva. Su vida no puede ser llevada por la inercia. No te quedes en el camino mirando o dejándote llevar por la corriente. Dios tiene propósito para tu vida. No dejes que tu vida sea como un paseo dominical.

Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.

En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento. Efesios 1:4-8


Escuchando con el Corazón

"He desperdiciado todo mi sábado", se lamentó John, mientras su padre le despertaba con delicadeza.

El tono de su voz, lastimero y angustiado, provocó una reacción instantánea en su padre y un destello de ira emergió de él. Había sido un largo día de pintar y colocar papel de pared en la nueva oficina de su madre y su papá estaba extenuado. John había trabajado duro en las primeras horas del día, pero al desaparecer la ilusión de la novedad, se sintió aburrido y finalmente soñoliento, por lo que se acostó en un sofá, en una oficina adyacente. Ahora su padre, Richard, lo despertaba para que todos se encaminaran a casa.

Antes que Richard pudiese expresar una repentina retórica formada por su mente, algo le detuvo. Vislumbró, desde la perspectiva de un niño de ocho años, lo que significaba todo un sábado transcurrido trabajando en la nueva oficina de su madre.

Con renovada compasión, respondió a su hijo: "John, sé que el sábado es precisamente el día de la semana más importante, cuando se tiene ocho años. Aprecio tu disposición a prescindir de disfrutarlo y ayudarnos a decorar la oficina de mamá. Ha sido un largo día y apuesto a que también estás cansado. Sin embargo, me gustaría mostrarte cuánto apreciamos tu apoyo yendo a la tienda de videos, camino a casa, y alquilando una película que tú elijas para que nos deleitemos en familia. ¿Qué te parece?"

En respuesta a la actitud amorosa de su padre, la angustia y desesperanza de John, se transformó en euforia y dijo quietamente, "¡En horabuena, papá! ¡Me gustaría hacerlo!

A veces, al escuchar con nuestro corazón y no con los oídos, el amor gana y las relaciones florecen. Por ello, Johann Wolfgang Von Goethe dice: "La corrección consigue mucho, pero la estimulación, mucho más."

2 Reyes 22:19
Porque se enterneció su corazón.

Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.

Reservas ocultas en el avión

viernes, 24 de abril de 2009

Una noche de 1968 el piloto de un avión de pasajeros con destino a Nueva York se dio cuenta de que el tren de aterrizaje de su jet estaba trabado.

Al acercarse cada vez más a su destino, continuaba luchando con los controles tratando de que las ruedas cayeran en su lugar, pero sin éxito.

Dando vueltas alrededor del aeropuerto, pidió instrucciones a la torre de control. El personal de tierra, respondiendo a la inminente crisis, roció la pista con espuma y los vehículos de emergencia se colocaron en posición. Le dieron instrucciones al piloto de que aterrizara lo mejor que pudiera.

Les pidieron a los pasajeros que se prepararan para lo peor y se colocaran en posición de descenso.

Momentos antes del aterrizaje el piloto anunció por el intercomunicador:
-"Estamos comenzando nuestro descenso final. De acuerdo con los códigos internacionales de aviación establecidos en Ginebra, es mi obligación informarles que si creen en Dios, deben comenzar a orar".

Entonces el avión hizo un aterrizaje de barriga y milagrosamente se detuvo sin causar daños a los pasajeros.

Si aquel piloto no se hubiera encontrado en una crisis ese día, sus pasajeros nunca hubieran sabido que en aquel avión había reservas ocultas para la oración. Pero, ¿no ocurre lo mismo con la mayoría de las personas? Mientras todo va bien, rara vez piensan en hablar con Dios. Mas cuando el asunto es de vida o muerte, se vuelven a Él para pedir ayuda.

Muchos tienen una "mentalidad de llanta desinflada". Al cruzar por la carretera de la vida, si el auto anda bien, todo va de manera estupenda. Pero cuando la llanta se descompone, se vuelven a Dios.

Maxwell, J. C. (1998; 2003). Compañeros De Oración; Partners in Prayer. Thomas Nelson, Inc.

¿Por qué tenemos que esperar que las cosas se compliquen para orar?

Hay una belleza en la vida cuando la oración fluye en todo tiempo. Con rostro resplandeciente podemos orar en momentos de crisis, cuando en tiempos soleados aún hemos orado.

1 Reyes 8:28
Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti.

1 Reyes 8:30
Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona.

1 Reyes 8:45
Tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les harás justicia.