Mami... Ella es un Ángel

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cierta mañana decembrina, me detuve en un restaurante de una clínica para desayunar con una amiga. Veníamos de acompañar a una amiga mutua que estaba en su tratamiento de quimioterapia y la habíamos dejado en su casa reposando.

Iba charlando con mi amiga, cuando dirigí mi mirada hacia una de las mesas del lugar y vi aquel cuadro que conmueve al de más duro corazón, era una joven mujer con su cabeza cabizbaja, apoyada sobre su mano y por cuyas mejillas corrían lágrimas vivas, a su lado en otra silla estaba una niñita de cuatro o cinco añitos con su cabecita posada sobre la mesa.

Inmediatamente me dirigí hacia ella como atraída por una fuerza de imán, lo que creo entender es solo la plena acción del amor de Dios que habita en los que le aman, lo que me llevó hacia ella.

Porque muchos habían salido y entrado del demandado lugar, y yo no soy una doctora, una enfermera, ni nada parecido para hacer un alto de rigor. Simplemente sé que son esos momentos especiales que te pone Dios para tocar a otros con manos humanas por Él, sin creer que soy la escogida, solo la despierta al guiño del ojo de un Ser Supremo.

Doblé mis rodillas colocándome en posición de cuclillas, para verle el rostro. Le tomé del brazo y le inquirí: "Amiga, ¿qué te pasa, por qué lloras? A lo que ella me ripostó con voz quebrada: "Estoy triste porque mi hijita tiene fiebres alta hace días y los médicos no encuentran qué tiene y se la pasa así como usted la ve".

Le di palabras de consuelo, de esperanza y de ánimo, de bendición, y no dejaba de llorar, luego le solicité si podía pedirle a Dios que sanara a su niñita, y asintió con gran deseo en su expresión. Me despedí y me retiré con mi amiga y no volví a mirar hacia allá como si se me hubiese olvidado el suceso.

Cuando nos disponíamos a salir del lugar se me atraviesa una niña corriendo, y viene una joven hacia mí; reconocí que era la joven madre y me dice: "Sabe, muchas gracias no tengo con qué pagarle, porque tenía muchas días que no veía a esta niña así contenta, y cuando la vio salir me preguntó, ¿Mami, ella es un ángel?" A lo que yo sonreí, y me despedí sin dejar de mirarlas una y otra vez.

AFNI

Una simple acción de obediencia, puede ser un canal para un milagro. Recuerda, Dios te ha escogido y llamado para ser canal de bendición. Cuando Dios te pida hacer algo por alguien no te detengas..Solo obedece, porque podría ser el primer paso para un milagro.

Y dijo: Oh Señor, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham. Génesis 24:12

Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. Génesis 40:14

El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia. Números 6:25




Completando la vision

martes, 24 de noviembre de 2009

Retomando con Abraham, ahora, era el momento de completar la visión que Dios le había comenzado a mostrar en Gn. 12:1-3 hasta aquí había sido una visión particionada e intangible, pero, en el versículo 6 y 7, tiene frente a sus ojos su herencia en Dios:
• Gen 12:6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra.
• Gen 12:7 Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra.

Esta visión dada por Dios a Abraham trascendió a Abraham mismo, pues, no podría su descendencia haber recibido toda esta tierra, sin que él antes se multiplicara por miles, por medio de su hijo, nieto, bisnietos y tataranietos. Es por esto que, luego de que los hijos de Jacob (Israel, nieto de Abraham) vinieran a vivir a Egipto, y se multiplicaran hasta ser una gran nación, Dios llamó a Moisés, para continuar con el Plan; es decir, otra fase. Un plan que solo llevaría 11 jornadas de camino concretarlo (Deuteronomio.1:2) ya que iban a paso muy lento pues, iban haciendo campamentos en el camino, porque en realidad podrían haber demorado mucho menos.
Desde el monte Horeb hasta las mismas puertas de la tierra prometida en Cades-barnea, sólo los separaban 161 kilómetros; pero, tardaron 40 años por la incredulidad y la consecuente desobediencia del pueblo de Israel, por lo cual toda una generación murió en el desierto, y desaprovechó la oportunidad de creer que Dios les podía llevar a una vida nueva, de abundancia y prosperidad; como lo describe:
Hebreos 4:2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
Así también, muchos cristianos se pasan semanas, meses y años dando vueltas sobre el mismo lugar, pasando por las mismas circunstancias amargas y dolorosas en repetidas ocasiones. La razón es porque no se atreven a creerle a Dios, que Él es capaz de darles una vida bendecida y victoriosa. La Palabra de Dios dice acerca de Abraham que éste le creyó a Dios, no dice que creyó en Dios; Gálatas 3:6 dice: Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.
El gran problema del Pueblo de Israel que salió de Egipto era, la contra-visión (falta de fe objetiva) que ellos guardaban en su corazón, lo que hacía que sus pies caminaran hacia Canaán, pero su corazón y su mente estaban aún en Egipto. Sus mentes estaban esclavizadas al pasado. Usted no puede pretender llegar a un lugar mirando hacia atrás. Debe soltarse de los miedos y amores del pasado que le han tenido paralizado y añorando; y poner sus ojos en un modelo perfecto de fe.

No tiene nada de malo imitar la fe de los hombres de Dios, como decía el apóstol Pablo. Pero, él no solo decía…Sed imitadores de mí, sino que agregaba, como yo de Cristo. Por lo tanto, no tema si está rodeado de desierto en su vida, sólo ponga sus ojos en Jesús (Hebreos 12:2) y considere las contradicciones que Él pasó (de las cuales, sin embargo, salió victorioso) para que su ánimo no se canse hasta desmayar, como dice: Hebreos 12:3
Los privilegios que tenemos con el evangelio son más grandes que los que había bajo la ley de Moisés, aunque en sustancia se predicó el mismo evangelio en ambos Testamentos. En todo tiempo ha habido muchos oyentes que no han sabido aprovechar la oportunidad de creer; y en la incredulidad se halla la raíz de toda esterilidad. La fe del que oye, es la que activa los recursos de Dios descriptos en su Palabra.

Una triste consecuencia del descuido parcial y de una vida ambigua (Santiago 1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos), vacilante y relajada es lo que, a menudo, hace que los hombres no la alcancen. Entonces, pongamos diligencia para que tengamos una entrada clara al Reino de Dios.
Como Dios terminó su obra, y entonces descansó, hará que los que creen acaben su obra, y luego disfruten su reposo. (CBMH)
Moisés se hizo viejo y murió guiando al pueblo en el desierto, habiendo cumplido otra fase del Plan de Dios para su pueblo. Por tal motivo, fue Josué por último a quien llamó Jehová para tomar posesión de la herencia (la Tierra Prometida a Abraham y a su descendencia) y llevar a cabo la fase final.

Retrospección Analítica

Muy bien mi querido lector, vamos a detenernos por un momento a analizar algunos aspectos de lo que ya hemos leído.
Primero: vemos un mentor, El Señor. (Dios es un Dios de Planes y Propósitos)
Segundo: observamos un Plan, consistente en que la gran nación que saldría de los lomos de Abraham tomaría la tierra de Canaán.
Tercero: contemplamos una visión bien definida, toda la jurisdicción de la tierra de Canaán. Tierra propia, casa propia, prosperidad. (Josué 1:3-4)
Cuarto: podemos observar una misión, que se inició con una orden…”vete de tu tierra a la tierra que te mostraré”. Una misión compartimentada: Abraham-fase uno, Moisés-fase dos, Josué-fase tres. A pesar de que entre ellos hubo algunos atemporales, pudieron hacer un trabajo de equipo porque había un plan y una visión que, como dije, los trascendía a ellos mismos.
Quinto: vemos protagonistas (realizadores), Abraham, Moisés, Josué, el Pueblo mismo de Israel (la generación joven).
Sexto: vemos fases que se cierran con metas. Dios lleva a Abraham hasta Canaán. Luego, Dios regresa de Egipto a Canaán a su pueblo por medio de Moisés. Finalmente, Dios les entrega la tierra por mano de Josué. Y aún entre estas grandes metas, subyacían metas intermedias más pequeñas que pueden observarse en todo el desarrollo histórico.


El Cocker con Defecto

lunes, 23 de noviembre de 2009

Había sido una larga noche. Nuestra Cocker Spaniel negra, Preciosa, tenía problemas al parir. Yo yacía en el piso junto a su jaula de cuatro pies cuadrados, observando cada uno de sus movimientos. Observando y esperando, en caso de que tuviera que llevarla de urgencia al veterinario.

Tras de seis horas, los cachorros comenzaron a aparecer. El primogénito fue blanco y negro. El segundo y tercer cachorros fueron de color café claro y chocolate. El cuarto y quinto también tenían manchas blancas y negras.

"Uno, dos, tres, cuatro, cinco", conté para mí mismo mientras caminaba por el pasillo a despertar a mi esposa, Judy, y decirle que todo estaba bien.

Al regresar por el pasillo de vuelta a la habitación extra, noté un sexto cachorro que había nacido y que ahora yacía por sí mismo a un lado de la jaula. Tomé al cachorrito y lo coloqué sobre el gran tumulto de cachorritos que gemían e intentaban mamar de la madre. Preciosa inmediatamente apartó al cachorrito del resto del grupo. Ella rehusó reconocerlo como un miembro de su familia. "Algo está mal", dijo Judy.

Me incliné y recogí al cachorrito. Mi corazón se encogió dentro de mi pecho cuando vi que el cachorrito tenía el labio y palatinos partidos y que no podía cerrar su hociquito. Decidí en ese momento que si había alguna manera de salvar a este animal, yo iba a darle mi mejor esfuerzo.

Tomé el cachorrito, fui al veterinario y me dijo que nada podía hacerse a menos que estuviésemos dispuestos a invertir como mil dólares para intentar corregir el defecto. Nos dijo que el cachorrito moriría principalmente porque no podía chupar. Tras regresar a casa, Judy y yo decidimos que no podíamos darnos el lujo de invertir esa cantidad de dinero sin recibir algún tipo de seguridad del veterinario que el cachorrito tendría una posibilidad de vivir. Sin embargo, eso no me impidió comprar una hipodérmica y alimentar al cachorrito a mano, lo que hice cada día y noche, cada dos horas, por más de diez días. El cachorrito sobrevivió y aprendió a comer por su cuenta siempre y cuando fuese comida suave enlatada.

La quinta semana coloqué un anuncio en el periódico y, en una semana, teníamos gente interesada en todos los cachorritos, excepto en el que tenía la deformidad. Una tarde fui a la tienda a recoger unos pocos abarrotes.

Al regresar pude ver a la vieja maestra jubilada que vivía al otro lado de nuestra calle, haciéndome señas. Había leído en el periódico que teníamos cachorritos y se preguntaba si podría obtener uno para su nieto y su familia.

Le dije que todos los cachorritos habían hallado hogares pero que mantendría mis ojos abiertos por si alguien más tenía Cocker Spaniels disponibles. También mencioné que si alguien cambiaba de opinión, le dejaría saber. En cuestión de días, todos excepto uno de los cachorros habían sido recogidos por sus nuevas familias. Esto me dejó con un Cocker café claro además del cachorrito con el defecto.

Pasaron dos días sin que oyésemos nada de parte del caballero al que le habíamos prometido el cachorrito café claro. Le telefoneé a la maestra y le dije que me quedaba un cachorrito y que era bienvenida a verlo. Me dijo que recogería a su nieto y que vendría como a las ocho de la noche. Esa noche, como a las siete y media, Judy y yo estábamos cenando cuando oímos a alguien tocando a la puerta del frente. Cuando abrimos la puerta, el hombre que había solicitado el cachorrito café claro estaba allí.

Entramos, arreglamos los detalles de adopción y le entregamos el cachorrito. Judy y yo no sabíamos que haríamos o diríamos cuando la maestra se apareciese con su nieto.

Exactamente a las ocho de la noche, el timbre de la puerta sonó. Abrí la puerta y allí estaba la maestra con su nieto junto a ella. Le expliqué que el hombre había venido por el cachorrito después de todo y que no quedaban cachorritos. "Lo siento, Jeffery. Hallaron hogares para todos los cachorritos", le dijo a su nieto.

Justo en ese momento, el cachorrito que quedaba en el dormitorio comenzó a gemir. "¡Mi cachorrito! ¡Mi cachorrito!" gritó el niñito al salir corriendo de atrás de su abuela.

Casi me desmayo cuando me di cuenta de que el niñito también tenía el labio y palatino partidos. El niño me pasó al lado tan rápido como pudo, yendo por el pasillo hasta donde estaba el cachorrito seguía gimiendo. Cuando nosotros tres llegamos a la habitación, el pequeñín sostenía al cachorrito en sus brazos. Miró a su abuela y dijo: "Mira, Abuela. Ellos hallaron hogares para todos los cachorritos excepto para el bonito y se ve justo como yo".

La maestra se volteó a nosotros: "¿Está disponible este cachorrito?" "Sí", le contesté. "Ese cachorrito está disponible".

El niñito, que ahora abrazaba al cachorrito, agregó: "Mi abuela me dijo que este tipo de cachorritos son realmente caros y que tengo que cuidarlo bien". La dama abrió su bolso, pero yo me le acerqué y aparté su mano de manera que no pudiese extraer su billetera. "¿Cuánto piensas que cuesta este cachorrito?" le pregunté al niño. "¿Cómo un dólar?" "No. Este cachorrito es muy, muy costoso", contestó él.

"¿Más de un dólar?" le pregunté. "Me temo que sí", dijo su abuela. El niño se quedó de pie abrazando al cachorrito contra su mejilla. "No podemos venderlo por menos de dos dólares", dijo Judy, apretando mi mano. "Como dijiste, es el bonito".

La maestro sacó los dos dólares y se los entregó al muchacho. "Es tu perro ahora, Jeffery. Tú, págale al hombre". Todavía abrazando al cachorrito con fuerza, el niño me entregó el dinero orgulloso. Cualquier preocupación que tenía sobre el futuro del cachorrito se fue.

Todavía mantengo la imagen del niñito y su cachorrito. Creo que debe ser un sentimiento maravilloso para todo jovencito el mirarse al espejo y ver nada más excepto al "bonito".

Roger Dean Kiser,

Cuando los demás nos rechazan, Dios abre sus brazos para recibirnos, porque para él valemos mucho.

Porque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado,el SEÑOR me recogerá.
Salmos 27:9

Dios edifica a Jerusalén; A los desterrados de Israel recogerá. Salmos 147:10

Como pastor apacentará su rebaño,en su brazo recogerá los corderos,y en su seno los llevará;guiará con cuidado a las recién paridas.
Isaías 40:11